17/09/2026
El reparto urbano vive en 2026 lo que muchos en el sector describen como un momento bisagra. Por un lado, la expansión de las Zonas de Bajas Emisiones obliga a repensar qué vehículos pueden entrar en los centros de las ciudades; por otro, el comercio electrónico sigue sin dar tregua a la demanda de entregas rápidas.
Las furgonetas eléctricas ligeras ganan protagonismo como vehículo principal de la última milla, gracias a su equilibrio entre capacidad de carga, autonomía y capacidad de adaptarse a las restricciones urbanas: la instalación de puntos de carga rápida en centros logísticos y polígonos industriales creció un 15% en el último año. La producción de furgonetas eléctricas en España, de hecho, aumentó un 4,7% en el primer semestre de 2026, hasta las 55.930 unidades.
Al mismo tiempo, la consolidación de entregas en lockers y puntos de conveniencia está desplazando parte del reparto tradicional puerta a puerta, permitiendo agrupar más paquetes por parada y reducir kilómetros recorridos por envío. La combinación de ambas tendencias —vehículos más limpios y entregas más agrupadas— apunta a ser la fórmula dominante de la logística urbana en los próximos años.