18/09/2026
La inspección técnica de vehículos pesados no ha cambiado en su calendario básico, pero sí en el rigor con el que se aplica. Los camiones y cabezas tractoras con MMA superior a 3.500 kg pasan ITV de forma anual durante los primeros diez años de vida; a partir de ahí, tanto el vehículo como sus remolques de más de 750 kg pasan a inspección semestral.
La novedad más relevante de 2026 es que las estaciones de ITV están obligadas a leer el puerto OBD del vehículo para comprobar que no se han anulado sistemas de control de emisiones como el AdBlue o el filtro de partículas (DPF). Manipular estos sistemas para ahorrar en mantenimiento —una práctica más habitual de lo que debería en flotas antiguas— se considera ya una infracción muy grave.
Desde el 1 de enero de 2026, las estaciones aplican también nuevos criterios que refuerzan el control de los tacógrafos, en línea con el resto de normativa que este año pone el foco en estos dispositivos tanto en camiones como, a partir de julio, en furgonetas de transporte internacional.
Para una flota que se cuida, estos cambios no deberían suponer sorpresas: un camión con el AdBlue y el DPF funcionando como toca y el tacógrafo en regla pasa la ITV exactamente igual que siempre. El endurecimiento va dirigido, sobre todo, a quienes llevaban tiempo jugando con ventaja.