16/10/2026
El Documento Electrónico de Control Administrativo (DeCA) es obligatorio desde el 5 de octubre de 2026 en el transporte público de mercancías por carretera con origen y destino en España, incluido el cabotaje. Su primera semana de aplicación ha dejado tres problemas que se repiten en las denuncias del sector: fallos técnicos en los controles en carretera, cargadores que descargan sobre el transportista una tarea que la norma reparte entre ambos y la falta de un periodo transitorio para adaptarse.
La plataforma gratuita del Ministerio de Transportes para generar el documento empezó a funcionar el 1 de octubre, apenas cuatro días antes de que el DeCA fuera exigible, según recuerda Conetrans. ASTIC añade que las empresas han tenido unos diez meses, contados desde la aprobación de la Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible, para adaptar sus sistemas y procesos internos. Con ese calendario, muchas pymes y autónomos han llegado al 5 de octubre todavía ajustando aplicaciones y procedimientos, y según Conetrans ya se han registrado sanciones desde el primer día.
Fenadismer ha detectado que, en varios controles, los agentes han tenido dificultades para leer el código QR de los DeCA presentados en formato electrónico. La federación sostiene que el problema no está en los documentos generados por las aplicaciones de los transportistas, sino en la configuración o en el funcionamiento de los dispositivos que utilizan los servicios de inspección. Es decir, un documento correcto puede acabar generando una incidencia por un fallo ajeno al conductor.
La normativa reparte la responsabilidad de los datos del DeCA: el cargador contractual responde de las partes, el origen, el destino, la naturaleza y el peso de la mercancía, mientras que el transportista efectivo responde de los datos ligados a la ejecución del servicio. Sin embargo, la CETM denuncia que algunos cargadores pasan íntegramente al transportista la elaboración y gestión del documento y que, en determinadas operaciones, incluso pretenden cobrarle por cada DeCA generado. Su presidente, Carmelo González, defiende que el documento debe servir para digitalizar y simplificar el transporte, no para crear un nuevo peaje digital, y recuerda que por ahora se siguen llevando los mismos papeles que antes.
Fenadismer aporta otro caso: un cargador que exige a cada conductor registrarse en su propia plataforma antes de prestar el servicio, fotografiar el albarán, revisar y corregir los datos y generar el DeCA, lo que obliga a detener el vehículo. Tras las objeciones de los transportistas, ese cargador habría cancelado servicios ya planificados. La federación también cuestiona la legalidad de los DeCA "provisionales" que solo se completan cuando el conductor valida los datos.
Hasta la fecha de publicación de este artículo no consta una respuesta oficial del Ministerio a estas peticiones.
Mientras no haya un criterio oficial más flexible, lo prudente es generar el DeCA antes de iniciar el servicio y llevarlo accesible en el móvil o la tableta, con el código QR a mano. Conviene dejar por escrito con cada cliente quién introduce cada dato y no aceptar cargos por la emisión del documento que no estén pactados. Si en un control el agente no logra leer el QR de un documento correcto, es útil anotar la hora, el lugar y la incidencia y trasladarlo a la asociación correspondiente, que está recopilando estos casos.
El DeCA es solo el primer paso. En julio de 2027 las administraciones de la Unión Europea deberán aceptar la información electrónica del transporte de mercancías a través del sistema eFTI. Lo que se aprenda ahora sobre reparto de responsabilidades, compatibilidad de aplicaciones y lectura en carretera servirá para que ese siguiente salto no repita los mismos tropiezos.