22/09/2026
La guerra en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz han vuelto a poner al sector del transporte por carretera en primera línea de una crisis energética que ya se nota en el surtidor. El precio medio del gasóleo en la Unión Europea ha subido un 19% desde el estallido del conflicto, Francia empieza a sufrir problemas reales de desabastecimiento en una parte de su red de gasolineras, y el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha pedido esta semana a Bruselas marcos más ágiles y flexibles para que la subida no termine por asfixiar al sector.
El conflicto bélico en Irán y el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, paso obligado para una parte sustancial del petróleo que llega a Europa, ha recortado la oferta mundial de crudo de forma notable: desde febrero se han perdido en torno a 12,8 millones de barriles, con una caída de 1,8 millones de barriles diarios en abril que dejó la producción en 95,1 millones diarios. El déficit acumulado ronda ya los 900 millones de barriles a cierre de septiembre, según los últimos análisis del sector energético.
La subida del crudo se ha trasladado directamente al surtidor. El precio medio del gasóleo en la UE se sitúa en 1,942 euros por litro, con máximos en Países Bajos (2,367 euros) y mínimos relativos en Polonia (1,607 euros); España figura entre los países con subidas más notables, junto a Bélgica, Finlandia, Hungría y Eslovenia. La bonificación española de 20 céntimos por litro para transportistas profesionales, aprobada hace ya dos meses, sigue sin poder aplicarse a la espera del visto bueno de la Comisión Europea, lo que deja a las empresas sin el alivio prometido mientras el precio sigue subiendo.
El problema es aún más agudo al otro lado de los Pirineos. Alrededor del 15% de las gasolineras francesas, la mayoría de la red de TotalEnergies, presenta ya problemas de suministro de gasóleo o gasolina. Francia apenas conserva capacidad de refino propia, depende en gran medida de producto ya refinado importado y, con el veto al petróleo ruso todavía vigente, los proveedores alternativos no están llegando a tiempo. Fenadismer ha recomendado a los más de 20.000 transportistas españoles que cruzan la frontera a diario que llenen el depósito en España antes de entrar en territorio francés, para evitar quedarse tirados o pagar sobreprecio.
La crisis centró parte del Consejo Informal de Ministros de Transportes de la Unión Europea celebrado en Dublín bajo presidencia irlandesa, donde una de las dos sesiones de trabajo se dedicó específicamente a las implicaciones de la crisis del petróleo para el transporte. Puente defendió que Europa necesita reaccionar, necesita marcos más ágiles y más flexibles para evitar que ese aumento de los precios se traslade a la ciudadanía y pueda suponer la destrucción de sectores importantes relacionados con el transporte, en referencia directa a la lentitud con la que avanzan medidas como la bonificación española.
A la espera de que la ayuda europea se desbloquee, la recomendación práctica para las flotas que operan en corredores internacionales pasa por repostar en España siempre que sea posible, planificar las rutas por Francia con margen y vigilar los avisos de las asociaciones sectoriales sobre estaciones afectadas. Los analistas coinciden en que los precios del combustible seguirán elevados e inestables durante el resto de 2026, con el crecimiento del PIB de la eurozona ya revisado a la baja, del 1,2% al 0,9%, en parte por este mismo motivo.