28/09/2026
Las ayudas al combustible que cobran los transportistas por carretera terminan el 30 de septiembre, y el sector ha llegado a esa fecha sin saber qué vendrá después. Las principales organizaciones del transporte se reunieron el viernes 25 de septiembre con el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, para pedirle que no solo prorrogue el apoyo, sino que lo duplique hasta final de año. El Gobierno no se comprometió a ninguna cifra y la decisión se conocerá, previsiblemente, tras el Consejo de Ministros del martes 29.
La primera respuesta a la crisis del combustible llegó en marzo con el Real Decreto-ley 7/2026: una ayuda fija de 20 céntimos por litro para el gasóleo consumido entre el 22 de marzo y el 30 de junio por los vehículos de mercancías de 7,5 toneladas o más, los mismos que tienen derecho a la devolución del gasóleo profesional.
A finales de junio, el Real Decreto-ley 18/2026 cambió el modelo. La ayuda directa pasó a ser escalonada (10 céntimos en julio, 15 en agosto y 20 en septiembre) y se abona automáticamente al repostar con tarjeta de gasóleo profesional, a través de las distribuidoras. En paralelo se aplicó una rebaja fiscal general al carburante, con un mecanismo que reduce la ayuda directa si esa rebaja aumenta. Todo ello caduca el 30 de septiembre.
A la reunión acudieron CETM, Fenadismer, Astic, UNO y Confebús, junto a la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López. Sus principales peticiones fueron:
La CETM añadió una rebaja del 50 % de las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, y Fenadismer llegó a plantear una intervención de los precios del gasóleo si las ayudas no se reformulan.
La presión viene de los surtidores. Según los datos semanales del Ministerio de Transportes recogidos por Fenadismer, el gasóleo para vehículos de más de 7,5 toneladas ha pasado de 1,096 euros por litro en enero a 1,585 euros a 21 de septiembre (sin IVA y descontada la devolución profesional): un 44,6 % más. Para los vehículos más ligeros, la subida es del 38,5 %. El origen sigue siendo la crisis del petróleo en Oriente Próximo.
Cuerpo no adelantó ni la cuantía ni el formato de las nuevas ayudas. Se limitó a apuntar que no habrá grandes variaciones y pidió al sector que tenga en cuenta el coste fiscal. Aun así, las patronales salieron convencidas de que habrá prórroga: el presidente de la CETM, Carmelo González, la da por hecha "en algún sentido", aunque espera un Gobierno más prudente, y Juan José Gil, de Fenadismer, no prevé que el apoyo baje de los niveles actuales.
El sector vigila además la tramitación parlamentaria del Real Decreto-ley 9/2026, que obliga a revisar el precio del transporte cuando sube el gasóleo y prevé sanciones si no se aplica. El Comité Nacional del Transporte por Carretera ha escrito a los grupos políticos porque algunas enmiendas podrían rebajar esa obligatoriedad, justo cuando el combustible más se ha encarecido.
Hasta que se publique la decisión en el BOE, lo prudente es seguir repostando con la tarjeta de gasóleo profesional, aplicar ya la cláusula de revisión del precio en los contratos en vigor y revisar las tarifas de los próximos meses con un gasóleo que difícilmente volverá pronto a los niveles de enero. Si finalmente no hay prórroga el 1 de octubre, cada litro costará a las empresas 20 céntimos más de un día para otro.