20/09/2026
El 25 de agosto de 2026 entró en vigor la nueva versión del ATP, el acuerdo de Naciones Unidas que fija las condiciones técnicas del transporte internacional de mercancías perecederas y que en España se aplica también al transporte nacional. El Ministerio de Transportes ya ha publicado la versión en castellano, un texto de 158 páginas. No obliga a renovar las flotas que están en servicio, pero sí cambia cómo se certifican y se mantienen los equipos de frío.
Es el punto que más atención ha recibido. La transición hacia gases refrigerantes de bajo potencial de calentamiento global (PCA) está en el centro de la norma, y el ATP 2026 regula con detalle el retrofit, es decir, la sustitución del gas de un equipo. A partir de ahora, cambiar de refrigerante exige demostrar que la unidad sigue amparada por su certificación, bien mediante tablas de equivalencia validadas, bien con un nuevo ensayo de potencia frigorífica, para mantener la homologación como FRC (apta para congelados, hasta -20 °C) o FNA (solo producto fresco, hasta 0 °C).
Los especialistas recomiendan consultar con el fabricante antes de cualquier sustitución de gas: un cambio que hoy se ve como una operación rutinaria de taller puede alterar las condiciones bajo las que el equipo fue ensayado y certificado.
Los registradores de temperatura deberán verificarse conforme a la norma EN 13486:2023 (UNE-EN 13486:2024 en España), con comprobación en al menos dos puntos de medida. Para las empresas transportistas hay un periodo transitorio de doce meses, hasta el 25 de agosto de 2027, para adaptarse a estas nuevas verificaciones.
La norma precisa cómo tratar los vehículos con varios compartimentos: separaciones fijas o móviles, cálculo de la capacidad frigorífica según la configuración y comprobaciones en cada zona. También se afina la identificación de las cajas isotermas y de los equipos de frío, para que cada unidad certificada se corresponda con exactitud con el modelo que superó los ensayos de tipo.
De forma inmediata, a fabricantes, carroceros, proveedores de equipos y estaciones de ensayo. A los transportistas, con el margen de transición ya mencionado para las nuevas verificaciones. En España el marco se completa con el Real Decreto 237/2000, sobre el control de conformidad, y el Real Decreto 1202/2005, que extiende el ATP al transporte nacional de perecederos.
Diario del Transporte señala que en las inspecciones de los años 6, 9 y 12 se refuerzan pruebas como el down-pull (el tiempo que tarda el equipo en alcanzar la temperatura de su clase) y la evaluación del aislamiento térmico de la caja. Entre sus recomendaciones para las flotas están:
Con un año de margen para los registradores y ninguna obligación de renovar vehículos, el ATP 2026 es más una cuestión de papeles y de calendario que de inversión inmediata, siempre que nadie toque el circuito de frío sin consultar antes.